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Desde hace algún tiempo quería realizar un trabajo que tuviera como tema central la situación de los venezolanos, que vienen caminando desde Cúcuta hasta cierto destino. En el fondo estaba contrariada sobre hacer este trabajo, ya que este es un asunto que me sensibiliza y causa tristeza, ya que soy venezolana, pero también sabía que mis hermanos necesitan ayuda y apoyo.Esta fue mi inspiración y foco para realizar esta producción fotográfica documental.
Me fui caminando desde la Universidad Industrial de Santander hasta la calle 18 #28-56 , en busca de algun hermano venezolano. En el trayecto me encontré con la información de que en la ciudad de Bucaramanga no existe refugio para estas personas que se encuentran en condiciones precarias, por lo visto se pueden ver en la noche personas durmiendo en la calle, puentes, aceras, plazas y hasta en las afueras de establecimientos. Muchos no tienen la oportunidad de alimentarse, bañarse y descansar de la manera adecuada.
Un policía me dio la dirección sobre una fundación que da alimentación, asistencia médica y migratoria, también presta sus instalaciones para que las personas puedan darse una buena higiene. Antes de hablar con una de sus fundadoras un chico se me acercó pidiéndome prestado el teléfono para poder comunicarse con su familia y decirles que estaba bien. Luego de este momento pase buen rato hablando con unas de las fundadoras, ella me contaba que gracias a las fundación más de 200 venezolanos podían contar con alimentación gratuita diaria.
Las personas que esperaran a la hora del almuerzo para poder comer, estaban sentados en la calle con una buena actitud y con una sonrisa en la cara. Muchos estaban contando sus anécdotas e historias de viaje, cargas de ayuda y desprecio. pero a pesar de todo muchas de estas personas se mostrarán positivos de estar lejos del régimen de maduro y poder contar con el apoyo de los colombianos, muchos cargaban con la ilusión y esperanza con encontrar trabajo para ayudar a sus familiares en Venezuela y otros por darle una mejor calidad de vida a sus hijos.
Como experiencia, me llevo todas las historias detrás de cada fotografía, las palabras y hojas no me alcanzaría para contarlas y narrarlas. Pero sí puedo decir es que en estas fotografías se encuentran reflejada, toda una población que lucha cada día por sobrevivir y salir adelante a pesar de las circunstancia.
Fundación entre dos tierras
Desde hace algún tiempo quería realizar un trabajo que tuviera como tema central la situación de los venezolanos, que vienen caminando desde Cúcuta hasta cierto destino. En el fondo estaba contrariada sobre hacer este trabajo, ya que este es un asunto que me sensibiliza y causa tristeza, ya que soy venezolana, pero también sabía que mis hermanos necesitan ayuda y apoyo.Esta fue mi inspiración y foco para realizar esta producción fotográfica documental.
Me fui caminando desde la Universidad Industrial de Santander hasta la calle 18 #28-56 , en busca de algun hermano venezolano. En el trayecto me encontré con la información de que en la ciudad de Bucaramanga no existe refugio para estas personas que se encuentran en condiciones precarias, por lo visto se pueden ver en la noche personas durmiendo en la calle, puentes, aceras, plazas y hasta en las afueras de establecimientos. Muchos no tienen la oportunidad de alimentarse, bañarse y descansar de la manera adecuada.
Un policía me dio la dirección sobre una fundación que da alimentación, asistencia médica y migratoria, también presta sus instalaciones para que las personas puedan darse una buena higiene. Antes de hablar con una de sus fundadoras un chico se me acercó pidiéndome prestado el teléfono para poder comunicarse con su familia y decirles que estaba bien. Luego de este momento pase buen rato hablando con unas de las fundadoras, ella me contaba que gracias a las fundación más de 200 venezolanos podían contar con alimentación gratuita diaria.
Las personas que esperaran a la hora del almuerzo para poder comer, estaban sentados en la calle con una buena actitud y con una sonrisa en la cara. Muchos estaban contando sus anécdotas e historias de viaje, cargas de ayuda y desprecio. pero a pesar de todo muchas de estas personas se mostrarán positivos de estar lejos del régimen de maduro y poder contar con el apoyo de los colombianos, muchos cargaban con la ilusión y esperanza con encontrar trabajo para ayudar a sus familiares en Venezuela y otros por darle una mejor calidad de vida a sus hijos.
Como experiencia, me llevo todas las historias detrás de cada fotografía, las palabras y hojas no me alcanzaría para contarlas y narrarlas. Pero sí puedo decir es que en estas fotografías se encuentran reflejada, toda una población que lucha cada día por sobrevivir y salir adelante a pesar de las circunstancia.